Solía ser que el desacuerdo era valorado. Después de todo, tener alguien que dé contrapeso a tus ideas te permite refinarlas, cuestionarlas, explorarlas más. El desacuerdo constructivo, el diálogo, la discusión son buenas formas de poner a prueba el status quo. ¿Nos damos oportunidad de escucharlas? Me parece que hoy en día, en muchos entornos, incluyendo el laboral, cualquiera que disiente es mal visto. Las personas se ofenden. Procuran aplastar, esconder o perseguir a quienes expresen ideas contrarias, en lugar de favorecer el tète-a-tète o prestar oído a quienes ven el mundo de manera distinta. Se glorifica el acuerdo tácito en los grupos y se favorece el cumplimiento ciego de las propuestas del alto mando.
¿Cómo es posible que hayamos erradicado el desacuerdo en algunos espacios? ¿Cómo es que hay quien le huye como si fuera lo peor?
Muchos equiparan el desacuerdo al conflicto.
Definitivamente no son la misma cosa. Las personas con ideas afines te comprenderán con facilidad. Te ayudarán a mantenerte enfocado en lo que quieres. De manera natural se buscan mutuamente y colaboran sin mayor dificultad. Está bien disfrutar de las buenas relaciones con ellos y aprovechar la energía que te aportan. Solamente hay que asegurarse de escuchar algunas otras percepciones.
No es que quiera yo decir que es bueno rodearse de gente que desprecia cada una de tus iniciativas, como por deporte. Más bien me pronuncio a favor de la honestidad y la apertura. Si eres un líder con el que nadie nunca está en desacuerdo, te has colocado en una situación relamente triste. ¿No quieres lidiar con el desacuerdo? Es bueno que sepas que no podrás construir verdadero compromiso en los demás y que el cumplimiento ciego nunca es total. Tendrás que invertir muchísima energía en mantener la mano de hierro, el reino del terror, o el mundo feliz de «todo está bien aquí». Es natural que busquemos el acuerdo. Nos resuelve todo, nos salva de pensar más y hace la vida fácil. ¿No es así?
Mejor harías en resistir esa tentación de creer que simplemente eres un genio y todo lo que se te ocurre es tan perfecto que por eso todos están de acuerdo. (Sí, lo sé, ¡es delicioso!) Mejor aclara a todos que valoras la diversidad y agradece a quien te acompañe a explorar más a fondo tus ideas. No tienes que estar de acuerdo con otras perspectivas y por supuesto que muchas veces valdrá la pena seguir con tus decisiones aunque no tengas un 100% de acuerdo. Lo que sí es necesario es que escuches con atención y respondas con curiosidad y apertura, sin matar al mensajero. Consistentemente favorece el balance en el pensamiento, divirtiéndote con una lluvia de ideas negativa, en la que exploran juntos todas las formas en que esa idea no funcionará. Incluir a algunos aguafiestas y huele-cacas en las reuniones,requiere de fortaleza de parte del líder, para que éste no se sienta amenazado ni en su pensamiento ni en el entusiasmo que pudiera generarle una determinada idea. Lo que sí debe suceder es que el desacuerdo abierto ayude a preparar mejor los proyectos, de manera que ya se hayan pensado muchos posibles escenarios de falla antes de lanzarlos a un público mayor.
En breve, abrazar el desacuerdo es una buena manera de aprovechar las fortalezas de equipo y refinar el propio pensamiento. Los equipos en los que se permite una sana cantidad de desacuerdo son más creativos y comprometidos con la mejora. El desacuerdo es una parte legítima de la colaboración. Es importante incluirla o pagar el precio de la omisión. ¿Qué dices? ¿Estás de acuerdo? Me encantaría saber qué comentarios tienes al respecto.
Hola, gracias por el artículo, creo que realmente da en la tecla. Yo pienso que cuando se habla de liderazgo, en cualquier ámbito que sea, se debe tener en cuenta que las condiciones del líder son las que inicialmente limitan el alzance de su ejercicio del liderazgo. Por eso, a veces, algunas personas tienen dificultades para progresar más allá de sus aptitudes actuales. Saludos, Roberto.
Hola, es muy interesante lo que han escrito. De cualquier manera debemos reconocer que las opiniones en esta tema varían mucho dado que ciertas personas opinan de modo similar al que se sostieneaquí (y que yo comparto), pero muchas otras lo hacen de modo diferente. Una vez leí en un libro de liderazgo que «la diversidad de opiniones favorece el desarrollo de una organización». No se que piensan ustedes al respecto. Saludos y hasta pronto, Néstor.
Existen muchas pesquisas que ensenas una correlación entre diversidad y resultados. Cuanto más grande la diversidad mejores resultados. Esto ocurre porque más caminos son recorridos, más alternativas propuestas, más respuestas generadas. Pero para que así funcione debe existir grande tolerancia al desacuerdo