Somos una sociedad malcriada. Estamos tan acostumbrados a obtener lo que queremos de manera instantánea y sencilla. Hoy por hoy es más fácil que nunca conseguir lo que sea. Están las ventas por internet, los servicios a domicilio, las cosas hechas a la medida, los servicios orientados al cliente. Lo que quieras, está. Y, no me lo tomen a mal, a mi también me encanta esto, pero nos sentimos tan autosuficientes a veces que nos volvemos arrogantes. ¿Qué hay de pedir ayuda a un experto? ¿A alguien le interesa darme lo que necesito y no necesariamente lo que quiero? ¿Estoy abierto a ello?

Esto se ve, creo yo, en todas las industrias. No es lo mismo un nutriólogo especializado que te enseñe cómo alimentarte de acuerdo a tus características, estilo de vida y necesidades, que la dieta relámpago de la revista de moda. No es lo mismo el mesero que te pregunta qué tipo de platillo estás buscando o cuánta hambre tienes antes de hacerte una recomendación que el que te vende el platillo más caro de la carta por convención. Recuerdo cuando compré mi laptop actual. Yo, que siempre quiero lo top, me debatía entre este modelo o el que le seguía. El experto de Apple me preguntó para qué lo usaba, qué quería y cómo ocupaba mi máquina. Me dijo que no notaría la diferencia entre el nuevo y más barato modelo y mi anterior aparato con todo lo habido y por haber. Me dijo que con la velocidad del nuevo procesador estaba bastante seguro que no necesitaba comprar el modelo siguiente. Y tenía razón.

Pasa en todas las industrias y rubros comerciales. Y ciertamente pasa en el mío. Cada vez mas me encuentro en los programas de desarrollo que imparto con gente que quiere algo como los diez pasos para lograr el éxito. No te los daría si los tuviera. Necesitas descubrirlos. Pensar. Reflexionar. Eso es lo que realmente ayuda. Pero la tentación es grande. Si te doy los diez pasos (y casi no importa si funcionan), me posicionaré como experta o poseedora de una verdad impresionante. A veces se antoja. ¿A quién no le gusta ser halagado por su gran conocimiento? Sí, les digo, he aprendido algo en 20 años como consultora de organizaciones. Y estoy más que dispuesta a compartirlo todo. ¿Pero ponerlo en diez sencillos pasos? No lo creo. Sería bueno para mi ego. Sería justo lo que me piden. Pero sería no servirles como quisiera. No darles lo que tánto se necesita hoy: un punto de partida para la reflexión. Herramientas para construir una verdad personal y constructiva. El espacio para crear algo mejor de lo que yo pudiera entregarles. Para descubrir junto con ellos si lo que quieren les servirá. Y si es así, adelante. Si no, será algo distinto. En fin, resulta que a veces me gana el que vende los diez pasos. Así es la vida.

Se seguirán vendiendo más, por supuesto, las soluciones rápidas y sencillas. Incluso yo, quizás, ofrezca algunas donde mi conciencia me lo permita. Nunca digo de esta agua no beberé. Pero trato, en el día con día, de preguntarme: no lo que mis clientes dicen que quieren, sino lo que realmente les entregará lo que necesitan para disfrutar, para ser efectivos, para sentirse plenos y actuar con más impacto.  ¿Y tú? ¿Les das a tus clientes lo que quieren o lo que necesitan?

«No corras tras los placeres. Podrías tener la desdicha de alcanzarlos.»

El Hombre de la Mancha, de Dale Wasserman

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3 Replies to “Lo que quieren o lo que necesitan.”

  1. Mone,

    Excelente reflexión. Este año me dediqué, al inicio, a dar coach a un colega en Seguros. Creo que intenté darle lo que él queria: «Una receta rápida para tener éxito» ( los 10 pasos) porque es lo que me pedia. Desde el principio yo sentia que lo que él necesitaba era más reflexionar y descubrir por el mismo algunas cosas. Confieso que me ganó el ego y le di lo que pedia. La historia es que termino en el punto inicial.

    Acepto mi error de dejarme llevar y no ayudarle al cliente con lo que en realidad necesitaba. Aún asi creo que es cosa de aprender y aceptar los errores. Eso se va aprendiendo con el tiempo y a veces a base de Prueba y error. Lo importante es que yo aprendi que fue mi error.

    Gran post.

    Saludos,

    Eloy López.

  2. Moni,

    Tienes toda la razón, en mi trabajo tengo muchos casos de ese timpo. Muchas veces los clientes piensan que les comentas los requisitos de ciertos cursos avanzados por venderles más. Pero a veces no ven que si no tienen dichos prerrequisitos no podrán aprovechar el curso avanzado realmente.

    Excelente artículo, gracias!

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