Día 22 de este programa #ElPlanQ para crear un plan anual inspirador. Si llegaste primero aquí, visita la página de inicio del PLAN.
¡Felicidades! Has llegado al paso final en la preparación del material que enviarás a tu consejo consultivo. Mañana, te daré un formato con el cual puedes armar el paquete de lo que enviarás. Lo dejarás de lado un día, mientras reflexionas en lo que has creado, antes de mandar el plan al consejo. Mientras el consejo revisa tu plan, estarás transformándolo en un plan de acción y consiguiendo el apoyo que requerirás para el éxito del año entrante.
Sigamos con el paso adicional necesario para que el material esté listo para el consejo. En la semana pasada desarrollaste un conjunto de estrategias poderosas para acelerarte y llegar, de donde estás, a un lugar más alineado con tu visión invitante y poderosa. Ahora necesitas darle forma a cada una de tus estrategias para definir una meta para el próximo año. Para hacerlo, usaremos el enfoque de metas SMART (llamadas así por sus siglas en inglés y por el juego de palabras que representa, ya que SMART significa listo/inteligente en ese idioma). Este enfoque es utilizado por muchos coaches y consultores como la manera más efectiva de crear metas que los individuos o compañías realmente logran.
“SMART” es un acrónimo que describe las características de cómo debe ser cualquier tipo de meta, si va a catalizar la acción de manera efectiva. En mis más de 25 años de trabajar en consultoría, así es como yo llamo a los cinco elementos de las metas efectivas:
S = specific (Específica)
M = measurable (Medible)
A = action based (Basada en la Acción)
R = realistic (Realista)
T = timeframe (Con ámbito de tiempo definido)
Incrementarás las posibilidades de lograr cualquier meta cuando le des el marco del acrónimo SMART, es decir, cuando la conviertas en específica, medible, basada en la acción, realista y con tiempo definido. El orden de los elementos en el enunciado de la meta no es importante. Lo es la presencia de los cinco elementos.
Déjame darte un ejemplo. Digamos que una de tus cinco estrategias es “mantenerme en excelente condición física para asegurar el éxito.” Sin duda es una muy buena estrategia, eso nadie lo duda. La clave para implementarla es convertirla en una meta, de preferencia una meta SMART. Un ejemplo de meta para apoyar esa estrategia sería una meta de perder peso. Aunque esa es una meta loable, puesta de ese modo parece más un propósito de año nuevo. Ahora agreguemos los elementos SMART para transformar esa débil meta en un poderoso marco de referencia para la acción.
Como estaba escrita originalmente, la meta no era específica ni medible. Una mejora podría ser: “Perder 10 kilogramos de peso corporal”. Luego, podemos agregar el elemento representado por la “T”, poniendo un tiempo límite. Así que quedaría: “Perder 10 kilogramos de peso para el día 31 de Diciembre del siguiente año”. Ahora tenemos algo que podemos monitorear y medir.
Aún así, la meta que hemos modificado aún podría beneficiarse de un paso más. Se trata de un elemento crítico. Falta una definición de acciones que deberán darse para lograr la meta deseada. Así que, agreguemos algunas. Podría quedar así: “Perder 10 kilogramos de peso para el 31 de Diciembre del siguiente año, al: (1) eliminar la comida chatarra de mi dieta, (2) hacer ejercicio por 30 minutos, al menos 4 veces por semana, y (3) no comer después de las 7 pm.”
Nota cómo la débil resolución ha adquirido muy buena fuerza. Solamente nos falta un elemento por considerar y esa es la “R” de realista. Debemos preguntarnos si la meta, como está escrita, es realista. La cantidad de peso a perder en el año parece razonable y las tres acciones son posibles, pero ¿resultan realistas? Quizás podamos trabajar un poco más en ello.
Aquí tenemos la versión final de esta meta usando el enfoque del acrónimo SMART. La meta será “Perder 10 kilogramos de peso para el 31 de Diciembre del siguiente año al (1) eliminar la comida chatarra de mi dieta, (2) hacer ejercicio por 30 minutos, al menos 4 veces por semana, y (3) no comer después de las 7 pm., exceptuando aquellas ocasiones en que tenga un evento social, en cuyo caso eliminaré el postre para compensar.”
Los típicos propósitos de año nuevo tienden a reflejar únicamente un deseo o esperanza. Cuando te das el tiempo de convertirlas en metas SMART, la implementación exitosa se vuelve mucho más probable.
Para cada una de las estrategias que definiste en el Paso 21, identifica al menos una meta SMART. Ciertamente puede haber más de una por estrategia, pero ahora crea al menos una por cada estrategia que definiste. Asegúrate de que cada meta contenga todos los elementos de SMART.
Cuando termines de crear tus metas SMART, habrás completado todos los elementos del plan que enviarás a tu consejo consultivo. En el paso de mañana, te daré un formato para ensamblar estos elementos en un paquete atractivo. También te daré una página en línea a la que puedes dirigir a los miembros de tu consejo, para ayudarles a entender cómo pueden revisar esta información, de la manera que resulte más útil para ti.
Mientras que tu plan es revisado por el consejo, estarás estableciendo tu estructura de apoyo para asegurar que implementarás con éxito el plan en el siguiente año. La línea de meta está claramente a la vista. ¡Felicidades!
Cuando hayas completado el Paso 22, puedes acceder al Paso 23.
Si deseas recibir un aviso diario en correo electrónico suscríbete en el icono de la parte superior derecha y que parece un sobre. Así, te llegarán automáticamente las nuevas entradas de este blog.
Si te pierdes un día, por cualquier razón, simplemente regresa lo antes posible. No te culpes, solo vuelve al proceso.
Si tienes preguntas sobre cualquier paso o si quieres hacer algún comentario del proceso, puedes escribir aquí abajo o en nuestra página de Facebook, así todos se beneficiarán de lo que conversemos.
Nota importante: Si llegaste primero a este paso, aún no es tarde para unirte a las otras personas de alto desempeño que están colaborando para seguir los pasos que se revelan día a día en este espacio. Puedes empezar aquí.
————————–
Mónica Diaz es Directora General de Quídam Global, una organización mexicana que desde 1994 está dedicada a la creación de cultura sana en las organizaciones y desarrollo de talento. Su modelo de Coaching Q ha servido a ejecutivos, directores, gerentes, coaches, profesores y personas de muy distintos ámbitos para crear capacidades de acción que les permiten generar cambios permanentes y evolutivos.
Quídam Global ofrece una gran diversidad de soluciones, como la prestigiosa metodología de El Elemento Humano® del Dr. Will Schutz, misma que constituye el centro de nuestro trabajo. Si te interesa fortalecer tu Plan Personal, La Carrera Implícita® (Implicit Career Search®) es un programa de origen canadiense, basado en El Elemento Humano®, que te ayudará a generar un plan de vida y carrera, desde tu esencia hasta tu contribución única. ¿Te interesa? Escríbenos a contact@quidamglobal.com. Si estás en Twitter, puedes seguirnos en la cuenta de Quídam o en la de Mónica Diaz donde avisaremos de avances en el proceso de #ElPlanQ, o bien en nuestra página de Facebook.
Este artículo fue escrito originalmente por Dave Carpenter. Además de escribir un blog de manera regular, su trabajo puede leerse en diversas publicaciones de negocios y desarrollo personal. Dave es también el creador del Accelerate Success mentoring program para líderes de alto desempeño. Mónica Diaz es coach de varios de sus participantes en español. Si deseas, puedes seguir a Dave en Twitter, en Facebook, y/o Google+.