La vida laboral hoy en día exige una vorágine de actividades que deben caber en las horas de vigilia con que contamos. Es muy común aún en la gente productiva y de excelencia que se sientan abrumadas e incapaces de hacer espacio en la agenda a lo que realmente importa. En mi trabajo como coach o experta en desarrollo personal es una pregunta común y tema de más de una conversación. En mi vida laboral es un tema recurrente.

Para mi y mis clientes he explorado distintos sistemas de trabajo como la técnica Pomodoro,  el sistema de David Allen (Getting Things Done) el app de Timeful (que acaba de adquirir Google) y mi favorito para el iphone, el 30/30. Todos valiosos y útiles dependiendo de tu estilo, naturaleza de tu trabajo, etc.

Puedes encontrar en este blog algunos artículos al respecto:

  1.  Enfócate en Fluir.
  2.  Lo que dejas caer

Así que este tema lo he revisado muchas veces. Lo enfrento con éxito y me desvío del camino. Pago las consecuencias, recojo los frutos. El tiempo es una idea con la que todos convivimos a diario. Es nuestro recurso no renovable y el espacio en que vivimos. Hoy quiero enfocar cuatro tips que me han sido útiles para enfrentarlo:

La lista de NO HACER. 

En días especialmente complejos empiezo la mañana con la lista de lo que NO HARÉ HOY. Estas cosas no las alcanzaré a hacer y desde ahora lo asumo, lo admito, lo delego o lo prometo para otra fecha. Es un ejercicio liberador quitar cosas de la larga lista de pendientes y asegurarme de no hacerlas. Alguna se me vuelven a colar, pero recuerdo que quedé de no hacerlas, y listo. Parece un ejercicio sencillo, pero no lo es. La práctica te hará más hábil. Recuerda que no es una lista de lo que NUNCA harás, solo de las cosas que hoy no atenderás. Así, puedes liberar espacio para las que sí puedes lograr y esas ponerlas en fecha posterior. (Ahi es donde uso Timeful para que les busque espacio en la semana que viene, por ejemplo).

El órden de los factores.

Muchos expertos en procrastinar dicen que el orden de las cosas sí puede hacer una gran diferencia en tu capacidad para lograrlas. En particular aquellas cosas que tienes intención de hacer pero se van quedando en el tintero. Para mi, hay dos formas de teclearlas y varían según mi energía del día. La primera es acabar con lo tedioso, rutinario o displicente a primera hora (esto, porque soy ave mañanera, tengo amigos que lo dejan para la «hora tonta» por la tarde cuando ya no tienen ganas de hacer lo demás). Acabar con esos pendientes primero me hace sentir energética para enfrentar lo más interesante y me da de inmediato un sentido de avance. Otra técnica es ponerte actividades que te encantan como «premio» por hacer las otras. Podrás dedicar tiempo a eso que amas solamente si primero terminas X. A mucha gente le funciona. A mi solo cuando no estoy de rebelde conmigo misma. Es un buen ejercicio de humildad y disciplina.

Eventos de alta contribución.

Es importante saber para qué soy bueno. ¿En qué aporto mayor valor a la empresa, a los demás, a mi mismo? ¿Qué es lo que yo hago casi sin esfuerzo o ciertamente con disfrute y que realmente impacta el resultado? Es fácil que me ahogue en un mundo de «deber ser» y deje fuera mi real responsabilidad de contribuir con mi talento. CADA DÍA debes pasar tiempo en actividades de alta contribución. Asegúrate de ello. Agéndalo, Mételo en las últimas horas o como quiera que sea. Pero NO DEJES PASAR UN SOLO DÍA en que no aparezca en tu radar. Te sentirás con mucha más energía y sacarás más jugo a tu tiempo.

Prioriza con aspiraciones.

Cuando la tarea de dar prioridades resulta abrumadora uso solamente dos criterios:

1) Sube la prioridad de lo que hace sinergia (con una sola actividad, le pegas a varios objetivos).

2) Sube la prioridad de lo que claramente afecta tu

  • TRASCENDENCIA (¿Esto es parte de mi legado?),
  • SABIDURÍA (¿Es algo que quiero aprender?)
  • FELICIDAD (¿Me llena el corazón hacerlo?)

El enfoque a aspiraciones alimenta el trabajo significativo y ayuda a decantar lo importante de una lista. Parece mentira, pero muchas veces dejamos estas cosas fuera de la lista por demasiado tiempo. No ayudarás a nadie si lo haces. Se trata de un sacrificio mal entendido.

Espero que estos 4 tips te sirvan. Y sobre todo, espero que te ayuden a liberar algo de tu tiempo. Al final del día, simplemente habrás hecho LO MÁS POSIBLE que es suficiente por hoy. Mañana, será otro día.

¿Y tú, eres amigo del tiempo?

 

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